La joven se acerco al cristal que tenía en frente y lo toco tres veces mientras sonreía, tenía el cabello rubio, ondulado y muy largo aunque algo distintivo y que llamaba mucho la atención era que la punta de cada una de sus mechas de cabello eran del color de la sangre algo que hacía que resaltar mucho además tenía unas hermosas joyas verdes con algunos toques de brillo dorados como ojos y sin duda su rostro era lo más hermoso que se podía admirar en este basto mundo, como si de una Diosa se tratará, la belleza que deslumbrado era casi bendita y al mismo tipo era una gran tentación para los mortales.
Tocando el cristal y mirando a alguien o algo que tenía en frente sonríe de forma angelical.
- ¡Hola! -muestras sus dientes perfectos en una deslumbrante sonría- ¡Muy pronto podré verlos de nuevo! ....aunque ....no sé si aún me recuerdan...-bajo la mirada un poco decepcionada pero segundos después agitó su cabeza y como si tomará valentía volvió a mirar al frente pata hablar con alguien- ¡No importa! , si es necesario haré que me recuerden de nuevo ...además...mi madre pronto va a revi-...¿!!!?