Hoy despido un año que llegó cargado de páginas, palabras y descubrimientos.
Un año de lecturas que me atravesaron y de escritura que me animó a alzar la voz.
Un año en el que me permití compartir pensamientos, emociones y experiencias lectoras, dejando que lo íntimo encontrara eco en otros corazones.
He crecido rodeada de libros y siempre me he sentido dichosa por encontrar en ellos cierta magia. Pero descubrir personas que comparten esa magia no tiene precio. Este año conocí personas increíbles, tuve charlas extraordinarias y confirmé algo que siempre intuí: los libros conectan de una forma profunda y maravillosa.
También fue el año en el que comencé a trabajar en mis propias historias. Un año en el que recordé cuánto amo escribir y cuánto disfruto hacerlo desde el goce, el placer y la libertad. Cada palabra escrita, cada proceso compartido, más allá del acompañamiento y el cariño de quienes estuvieron, nace de mí y de mi amor puro y sincero por la literatura.
Gracias a quienes leyeron, comentaron, acompañaron y estuvieron.
Y gracias a los libros por tanto.
Brindo por un 2026 lleno de libros, lecturas, historias y magia compartida.
Feliz Año Nuevo ✨