Todavía no supero el dolor de saberte lejos y aún hoy, hay noches en las que no puedo dormir, pensando en lo que estarás haciendo, si piensas en mí con la misma intensidad con la que yo lo hago, si te encuentras bien y deseando que el tiempo transcurra más deprisa. Pero tal parece que los minutos se han convertido en mi peor enemigo.
Quiero estar contigo pero solo encuentro vacío a mi alrededor. Todavía en la distancia te añoro, imploro tu presencia y anhelo con todas mis fuerzas el día que estés frente a mí.
Tengo muy presente todavía, el recuerdo de la vez que nos conocimos y me pongo a reflexionar. Sé que desde ese momento, nuestros caminos se encontraron para jamás separarse, porque a pesar de que ahora te encuentras en un lugar diferente, mi corazón sigue latiendo con la misma fuerza cada vez que pienso en tus ojos, en tu voz.
Te voy a seguir esperando, porque no tengo otra opción. Ya no puedo darle mi corazón a alguien más, incluso aunque lo quisiera o tratara de hacerlo. Me tienes en tus manos. Y yo siempre estaré ahí para ti, porque eres lo más valioso con lo que cuento.