Te extraño en silencio
Veo tu rostro en mi imaginación,
y entonces recuerdo… que ya no estás.
Te percibo en cada rincón de la naturaleza:
en el susurro del viento,
en el eco de nuestra música,
en el sabor de tu comida favorita.
Cada detalle tuyo vive en mí:
lo que amabas, lo que evitabas,
la forma en que sonreías cuando algo te emocionaba.
Puedo sentir tu piel rozando la mía,
y tu voz, aún ahora, resuena en mis oídos
como si el tiempo no hubiera pasado.
Te extraño…
de la forma más callada que existe,
sin lágrimas,
sin palabras,
solo con el alma.