Y si la he de querer cautiva por el resto de su vida,
en un metal donde realmente no viva,
entonces no será amor el que sienta,
sino deseo egoísta de retener lo que desde un principio no era mío.
Porque por mucho amor que tenga,
logro entender que su llegada solo fue un arrebato
de lo que yo mismo rompí y de lo que otros romperán.
Es por eso que si se va,
no la voy a atrapar,
porque solo busca lo que conmigo falta.
Te dejo ir libre,
no porque no sea egoísta,
sino porque te amo y tú amas ser libre.
—Para Lalo, mi ardilla. La que escapo porque me negué a encerrar su libertad en una jaula de metal. Te amo