¡Hola!
Te conocí como "ciruela acida" en ese entonces, no recuerdo muy bien el año, pero de casualidad encontré tu historia "Bicolor" y me encantó, tus dibujos y tu manera de escribir, me inspiraron a escribir mi propia historia. Es una pena que esa historia ya no esté, pero comprendo si la borraste por algo íntimo que prefieres guardar para ti.
Escribo esto al día de hoy porque, mientras escribía mi propia historia, de la nada me volvió a la cabeza esa historia que leí cuando era más joven y cuando sentía que había perdido el rumbo. Me hizo sentir mejor y puedo ver lo mucho que he cambiado en compañía de historias como la tuya.
Espero que te encuentres bien y que la puedas pasar bien a pesar de que a veces las cosas se compliquen.
Gracias por haber escrito algo que logró inspirarme, incluso si esa historia jamás vuelve, la guardaré con cariño entre mis recuerdos.