Agacho la mirada para no ser visto.
Tienes todo lo que me enamora y eso es todo lo que me destruye.
De lejos viste un caballero con armadura.
De cerca tienes a un hombre simple, marcado por las batallas.
Si quieres al caballero tomalo, pero no tomes al hombre simple que soy, si él es destruido, no podré usar la armadura que me permite sobrevivir al mundo y luchar por aquello que amo.
Agacho la mirada para no ser visto.
No podría verme débil, a merced del sentimiento que tanto he evadido.
Como podría mostrarme débil si incluso en mis sueños libro batallas que todavía no he ganado.
No puedo detenerme, no puedo reír, no puedo llorar, no puedo anhelar la paz si es la guerra mi mayor talento.
Por eso agacho la mirada, tu calma consuela mis pensamientos y en esa planicie crecen flores que no sé cómo cuidar.