El silencio.
Me acostumbré tanto a ese amigo imaginario mío, que empecé a cogerle cariño. Empecé a echarlo en falta cuando el ruido de fondo no me dejaba escuchar ni mis propios pensamientos, que desde que puedo recordar, habían sido demasiados, y enmarañados, dando vueltas constantemente en mi cabeza sin suavizante.
Me tapaba los oídos con expresión molesta y morritos, e intentaba fijarme en los simples detalles del aula. En todo lo que pasaba desapercibido.
La pintura desconchada de algunos tramos de pared; La palabra medio borrada en la pizarra que hacía desaparecer una nube blanquecina y espesa de tiza.
- España
- Se ha unidoFebruary 4, 2020
Regístrate para unirte a la comunidad de narradores más grande
o
Historia de ChicaSubmarina
- 1 Historia publicada
Ruido Interno
259
70
22
Hablo poco y siento mucho.
Las emociones guían mi palabra y mi palabra debería guiar a la emoción, decirle qu...
+7 más