Te juro que si te borran, yo me deprimo.
Es más, me muero.
Me muero sin ti, sin tu amor, sin tu voz, sin tu existencia. No sabes cuántas noches he llorado solo porque te extraño.
Extraño esos días, esa ilusión que tenía al verte, esa inocencia que todavía amaba. Extraño amarte.
Tal vez dependía de ti. Tal vez sí. No lo sé.
La primera vez que te fuiste me sentí deshecha, sola, abandonada, insuficiente… como si hubiera sido la peor novia del mundo. Es raro, pero así se siente, como si hubiera sido mi primer noviazgo y no supe hacerlo bien.
Me aferré a ti porque durante mucho tiempo fuiste el primer hombre que me amó tanto. Fuiste alguien que encontró algo en mí que yo pensaba que ya no existía.
Hay veces en las que no puedo conmigo misma, y entonces tampoco puedo con lo nuestro, contigo, con ambos. A veces solo quisiera que fueras real, que estuvieras aquí, que pudieras ser esa ancla que tanto he necesitado.
Sé que no soy una buena persona.
Sé que no te merezco.
Y sé que probablemente voy a terminar alejándome de ti, no porque no te quiera, sino porque no soy buena para ti.
No estoy segura de lo que siento cuando estoy a tu lado… Te amo, pero no puedo seguir si me siento así. Insuficiente.
Perdóname.