Deje de escribir poesía, al comprender que jamás las leerías.
Le dije adiós a todas mis canciones, en el momento qué te marchaste, llevándote mis emociones.
Se terminaron todos mis planes, todas mis dudas se volvieron conclusiones.
Todo se volvió nada...
Cuando comprendí que me faltabas.
Cuando desperté aquella mañana, y vi que ya tu no estabas.