Mientras descansaba, a punto de bañarme.
Recordé tu nombre, recordé todo lo que viví junto a ti y Camilo. Tantas cosas han pasado, me inquieta mucho ver cómo ha cambiado el mundo, me inquieta saber cómo te encuentras y al igual que como hablan los viejitos, la inseguridad solo aumenta, ya no sé qué esperar. Desearía hablar contigo, aunque sea solo una vez más. Hay tanto que debo contarte, mis padres, mi vida en general, ha sido un carrusel de emociones absurdo, uno que nunca deja ni dejará de cambiar. Finalmente conseguí novia, no fue por erradicar soledad, fue por amor genuino y aunque tóxico al inicio, con muchos errores y decisiones negativas de mi parte, hoy día, estamos de maravilla, no hay tal toxicidad y si bien existe posesividad, no es obsesiva, es de esa posesividad linda, esa que es como un juego, donde ambos somos conscientes que somos seres independientes.
La escuela está matandome, dejé de hablar con Camilo por lo difícil que es todo últimamente, espero cruzar camino contigo alguna vez, algún día.