Hola, queridas lectoras:
Sé que he estado mucho tiempo sin actualizar, y entiendo que quizá algunas se hayan sentido molestas o decepcionadas conmigo. Por eso, antes que nada, quiero pedirles disculpas de todo corazón.
Ser parte del mundo de la escritura no es tan sencillo como parece. Detrás de cada historia hay dudas, miedos y batallas internas que pocas veces se ven. Últimamente me he encontrado haciéndome la misma pregunta una y otra vez: ¿Y si no soy lo suficientemente buena escribiendo? ¿Y si lo que hago no es suficiente? ¿Y si a la gente no le gusta lo que escribo?
Es una lucha silenciosa que se repite todos los días. Entras en un bucle de inseguridad, de comparación, de sentir que no estás a la altura. Y creo que muchas de nosotras, en algún momento, hemos dudado de nuestro talento y de nuestro propio potencial.
No ha sido falta de amor por mis historias ni por ustedes. Ha sido una batalla conmigo misma. Una etapa de esa “depresión de escritora” que te paraliza, que te hace cuestionarlo todo y que, a veces, te roba las ganas de continuar.
Pero quiero que sepan algo: no me he rendido.
Les prometo que terminaré los capítulos pendientes, que cerraré las historias que aún están inconclusas y que seguiré con el drama de “Pasión Prohibida” (porque créanme… todo está a punto de explotar ahí).
Gracias infinitas a quienes se han quedado, a quienes me escriben, me animan y me recuerdan por qué comencé a escribir. Su apoyo significa más de lo que imaginan.
Estoy trabajando en salir de este momento, en reencontrarme con mi inspiración y en volver más fuerte. Espero que podamos seguir este camino juntas… y que esta pausa no vuelva a repetirse.
Gaby