Cuando las almas son rechazadas en su destino, buscan desesperadamente un compañero. Para bien o para mal, odian la soledad.
Cuando nadie las quiere, se aferran a un ser viviente que les haga compañía. Sin embargo, no todas son buenas.
Muchas están enojadas, muchas pueden odiar.
Solo hay que cortar ese lazo, sé cómo hacer eso. Pero si algo se me pega a mí ¿Me ayudarías...?
Las Sombras de los Actores, primer capítulo del año.
Muy pronto.