uhg... quién eres? / la susodicha lo miro con extravía, temiendo que fuese algún asaltante o algún viejo pervertido al que siempre se acostumbraba ser perseguida. Después de mirarlo con algo de dudeza, decidió confiar un poco el.
Soy Haesoon... G–gracias por el recibimiento.
/con curiosidad, decidió agarrar el objetó, teniendo cuidado de no dejarlo caer.