«Muy profundo»
Dos adolescentes con sentimientos fuertes y que se encuentran en situaciones propicias, y otras no tanto, para conocer el mundo del otro. Kyana y Liam se sienten, sin duda, uno al lado del otro, tal cual esa contradicción constante cuando llegan sentimientos complejos como el amor y la traición. Los prejuicios sociales se mostraron en las interracciones y el entorno de ambos, incluso cuando a ellos les interesara algo distinto. Creo que ese es el punto más importante a considerar de la historia, es la aceptación y respeto por las diferencias, para mí es por eso que es una historia de amor. De confiar en alguien más de forma incondicional, sabiendo que no dañará, todo eso no me pareció producto del romance sino más bien de las amistades que se formaron, las que se restauraron. A veces es difícil creer que alguien como Kyana exista más allá de los libros, porque eran pocos los defectos que tenía, o al menos ese fue lo que el lente rosa permitió ver.
En general, fue una historia agradable, se lee a buen ritmo debido a los enganches y escenas conmovedoras. Quien lo lea es mejor que se prepare para lo dulce y empalagoso, pero también para lo realista.
«Eterno»
Leer las consecuencias de lo cometido contra una joven fue interesante. Y creo que bien abordado, aunque debo admitir que en partes se me hizo plano, un detalle más de mi gusto personal que de contenido de la historia. Liam, también Kyana, estaba lidiando con los temores, pero sobre todo con la culpa. Me gustó como se describen los cambios que vivieron, una Kyana distinta y un Liam extraño dentro de si mismo; aunque explorando un poco más en él. No puedo negar que Liam fue el personaje al que coloqué atención particular, no tanto por sus virtudes físicas como por su construcción y desarrollo de personaje.
El cuidarse, dormir bien y comer adecuadamente son puntos muy repetitivos en el mensaje de que el bienestar emocional es tan importante como el físico.