Hola,
Tus dos capítulos publicados me atraparon por completo. Hay algo en tu voz que resuena con lo abyecto, lo filosófico, lo visceral. Me gustó mucho cómo construyes ese mundo donde la mente es territorio de guerra y la revelación se confunde con la catástrofe. Espero con ansias los próximos fragmentos
También quería invitarte a leer El arquitecto, mi historia (en proceso). Es más extensa, más densa, pero también está hecha de grietas, símbolos y fracturas. Si algo de ella te acompaña, aunque sea una imagen o una pregunta, ya me doy por bien leído.
Nos seguimos leyendo.