- Si esta mañana y este encuentro son sueños, cada uno de los dos tiene que pensar que el soñador es él. Tal vez dejemos de soñar, tal vez no. Nuestra evidente obligación, mientras tanto, es aceptar el sueño, como hemos aceptado el universo y haber sido engendrados y mirar por los ojos y respirar.
- Y si el sueño durara? - dijo con ansiedad.
- Para tranquilizarlo y tranquilizarme, fingí un aplomo que ciertamente no sentía. Mi sueño ha durado ya setenta años. Al fin y al cabo, al recordarse...
- InscritJune 22, 2019
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