¿Por qué nunca fui lo suficientemente especial?
¿Qué me faltó?
¿Debí ser más como ella?
¿Quién es ella? A la que dedicas tus textos, tus palabras más complejas y sofisticadas, esas que nacen en el fondo de tu alma, que brotan como flores hermosas, flores que se marchitan antes de que yo pueda tocarlas, porque para ellas he de ser el invierno más frío de todos, y necesitan la frescura cálida de la primavera, tú la necesitas, deseas ese clima.
Porque no importa cuanto cuides la semilla, no florecerá en tierra árida.