Quiero pedir disculpas a quienes estaban esperando que terminara la novela que había comenzado.
No suelo dejar las cosas a mitad de camino. Quienes me conocen saben que me gusta cumplir con lo que prometo y poner el corazón en todo lo que escribo. Por eso me cuesta tanto tener que decir esto.
Desde hace un tiempo estoy atravesando un momento muy difícil en lo personal. Son muchas situaciones e inconvenientes que, aunque prefiero no detallar porque pertenecen a mi vida privada, han ocupado por completo mi mente y mis fuerzas. Hoy mi energía está puesta únicamente en intentar atravesar este proceso de la mejor manera posible.
Por ese motivo no pude terminar la novela. Y, siendo sincera, tampoco me siento con ánimo de hacerlo por ahora. Ni siquiera tengo ganas de escribir, algo que hasta hace poco era parte de mi vida cotidiana. Antes me despertaba con ilusión y enseguida quería seguir una historia; hoy esa inspiración no está. No es falta de cariño hacia los personajes ni hacia quienes leyeron mi trabajo. Todo lo contrario.
Sigo amando a Jimin y a Jungkook, y siempre voy a guardar un cariño muy especial por las historias que nacieron gracias a ellos. Pero en este momento mi corazón y mi mente necesitan otro tipo de refugio.
Estoy atravesando un proceso muy delicado, con una carga emocional, laboral, económica y personal muy grande. Hay días en los que lo único que deseo es terminar mi jornada, volver a casa y encontrar en ese pequeño espacio un lugar donde poder sentir un poco de paz.
No sé cuándo volveré a escribir. Tal vez sea pronto, tal vez lleve tiempo. Lo único que puedo prometer es que no quiero forzar algo que siempre nació desde el corazón.
Gracias por comprender, por la paciencia y por el cariño que siempre me brindaron. Espero que, cuando vuelva, pueda hacerlo con la misma ilusión con la que alguna vez empecé a escribir cada una de mis historias.
Las quiero mucho y lo siento, FERNANDA.