» Cuando por fin la ciencia y tecnología fue recuperada iniciaron a tratar de revivir la raza Omega por medios científicos con muestras antiguas de Omegas de hace 150 años. La diosa obviamente no los iba a dejar tan fácilmente, aún seguía enojada. Por los que los hizo sufrir por 100 años más siempre arruinando sus intentos de inclinación artificial en óvulos Omega. Toda la tecnología del mundo tuvo que unirse, alfas y betas dejaron de lado sus indiferencias y trabajaron juntos. Aunque los Betas ahora dominaban el mundo, los alfas seguían siendo mejores, ellos fueron hechos para liderar, los betas para ayudar y los Omegas para estabilizar, amar y procrear. Cuando la diosa porfin decidió darles una nueva oportunidad, una nueva raza Omega nació y está vez la diosa le dió con que defenderse. No iba a permitir que sus bebés sufrieran sin luchar.