OCULTANDO EVIDENCIA
Desde mi punto de vista, desde que conocí a Kai, supe que nuestra conexión era algo más que amistad. Soy Ren, el mayor de los dos, y desde el primer día que lo vi en el set de nuestro primer proyecto juntos, supe que mi vida nunca sería la misma.
Pero el miedo me ganó: miedo a arruinar su carrera tan prometedora, miedo a los rumores que podrían destruir lo que hemos construido, miedo a perderlo por completo si las cosas salían mal. Así que decidimos que lo mejor era mostrar al mundo como “mejores amigos” una etiqueta que con el tiempo se ha vuelto insoportablemente pequeña para lo que realmente somos el uno para el otro.
Las evidencias están en todas partes y es cada vez más difícil ocultarlas: en cómo mi mano busca la suya de forma instintiva en espacios llenos de gente, en cómo no puedo evitar ajustarle el pelo cuando está distraído, en los mensajes que le envío todas las noches para asegurarme de que está bien. Intento negar lo que siento, pero mi corazón no puede mentir.
Ahora, siendo elegidos para protagonizar una película sobre una pareja que lucha por ser aceptada, cada toma nos acerca más y las paredes que construí para protegernos empiezan a tambalearse. Ya no sé cuánto más puedo mantener esta mentira. —¿Podré seguir ocultando lo que sentimos, o deberé tener el valor de mostrarle al mundo la verdad que llevo guardada en mi alma desde el día que lo conocí?
Con dos esencias tan diferentes que parecen iguales en la superficie, pero no es así.