En los últimos días de un mundo quebrado por la guerra y el pecado. Michael un joven marcado por un linaje oscuro intentó ocultarse entre los hombres comunes, lejos de espadas y destinos.
Pero la voluntad de Dios no olvida los nombres escritos en la sangre.
Mientras las ciudades caían y antiguas sombras despertaban bajo la tierra, comprendió que no lo perseguían por azar, sino por aquello que había sido llamado a cumplir.
Podía huir… o levantarse.
Cuando la oscuridad avance y el miedo susurre tu derrota, recuerda: no fuiste creado para esconderte, sino para levantarte.
Camina con fe, empuña tu valor y responde al llamado.
Es hora de alzarse y luchar.
Michael y el Leviatán “Ascenso”