La vocación literaria no es un pasatiempo, un deporte, un juego refinado que se practica en los ratos de ocio. Es una dedicación exclusiva y excluyente, una prioridad a la que nada puede anteponerse, una servidumbre libremente elegida que hace de sus víctimas (de sus dichosas víctimas) unos esclavos.
Mario Vargas Llosa | Cartas a un joven novelista.
- BergabungJanuary 2, 2018
- facebook: Profil Facebook Clau.
Daftar untuk bergabung dengan komunitas bercerita terbesar
atau