Posthumano

ENTRADA 29
          	
          	Hoy soñé que tenía una actuación. Con la mente, formaba un círculo en frente mía (en el suelo) y al completar el círculo, debería de sonar música. Mis círculos eran pequeños, miserables y para nada impresionantes. Mi arte era basura, ¡para que negarlo! Me desesperaba y pensaba que nunca llegaría a hacer nada que fuera bueno, ni medianamente bueno. Mediocre, malo, asqueoso. De pronto, y como de la nada, dibujé un círculo gigantesco del cual sonó la música más maravillosa que jamás había escuchado en mi vida. Me embargó tal sentimiento que me puse a llorar de la manera más fea (y bonita) posible: grandes lágrimas cubrían mis mejillas y los mocos atascaban mi nariz, lloraba tan feamente que incluso era hermoso. Por el bonito sentimiento que mi arte había logrado alcanzar. Desperté y me encontré en mi dormitorio, me gustó el sueño, pero lo cierto es que también sentí pena porque no creo que yo sea capaz de crear nada tan bonito como lo que mis sueños conjuraron. Llovía, sigue lloviendo y parece que nunca va a parar ¡y eso que es verano! Pese a todo, me sentí un poco mejor gracias al sueño. Además, ayudaba a mejorar mi ánimo la confianza de que había alguien que estaba un poquito peor que yo: mi hermano gemelo que vive en el desván y que dedica hora tras hora a hacer el borrador de la historia que yo termino de pulir.  No solo pulir, sino que tambén escribo, agrego partes, doy consejos. Soy parte imprescindible del proceso de escritura, no un simple editor. Hace tiempo que no sueño con la Mujer de Azul y tampoco la veo de día. Eso me pone un poco triste y espero que en los próximos sueños vuelva a verla.

Posthumano

ENTRADA 29
          
          Hoy soñé que tenía una actuación. Con la mente, formaba un círculo en frente mía (en el suelo) y al completar el círculo, debería de sonar música. Mis círculos eran pequeños, miserables y para nada impresionantes. Mi arte era basura, ¡para que negarlo! Me desesperaba y pensaba que nunca llegaría a hacer nada que fuera bueno, ni medianamente bueno. Mediocre, malo, asqueoso. De pronto, y como de la nada, dibujé un círculo gigantesco del cual sonó la música más maravillosa que jamás había escuchado en mi vida. Me embargó tal sentimiento que me puse a llorar de la manera más fea (y bonita) posible: grandes lágrimas cubrían mis mejillas y los mocos atascaban mi nariz, lloraba tan feamente que incluso era hermoso. Por el bonito sentimiento que mi arte había logrado alcanzar. Desperté y me encontré en mi dormitorio, me gustó el sueño, pero lo cierto es que también sentí pena porque no creo que yo sea capaz de crear nada tan bonito como lo que mis sueños conjuraron. Llovía, sigue lloviendo y parece que nunca va a parar ¡y eso que es verano! Pese a todo, me sentí un poco mejor gracias al sueño. Además, ayudaba a mejorar mi ánimo la confianza de que había alguien que estaba un poquito peor que yo: mi hermano gemelo que vive en el desván y que dedica hora tras hora a hacer el borrador de la historia que yo termino de pulir.  No solo pulir, sino que tambén escribo, agrego partes, doy consejos. Soy parte imprescindible del proceso de escritura, no un simple editor. Hace tiempo que no sueño con la Mujer de Azul y tampoco la veo de día. Eso me pone un poco triste y espero que en los próximos sueños vuelva a verla.

Posthumano

ENTRADA 28
          
          Hoy llovía. Después de trabajar, fui a casa y me tiré en cama. No tenía hambre así que no comí. Llegué a la conclusión de que la vida es inherentemente triste. Claro que hay alegrías, pero estas son cada vez más fugaces y aisladas en el tiempo, ahogadas por el mar de tristeza que nos rodea a todos. Vivir es perder continuamente y ser cada vez menos hasta desaparecer, ya sea la muerte o otras circunstancias incluso más terrible. Vivir es triste. Por ejemplo, cada vez pierdo más y más gente: amigos que de pronto ya no te llaman, mis propios gatos que huyeron, familiares que mueren... Al final, estás solo en tu habitación y la lluvia cae constantemente en la ventana. Hace un ruído que antes te resultaba agradable y ahora es una tortura. 
          
          Como me sentía mal, fui a visitar a mi amiga la Pascuala. Además, quería decirle a Cisco que su mujer se encontraba en la ciudad y recomendarle que fuera a hablar con ella. No estaba bien eso de esconderse de sus seres queridos, me parecía una cobardía que, triste es, era capaz de entender. 
          
          La mansión de las afueras se encontraba vacía. La puerta se encontraba abierta así que entré y daba la sensación de que hacía semanas que nadie vivía allí. No lograba recordar la última vez que había visto ni a Cisco ni a Pascuala. Intenté llamar a sus móviles, pero ninguno contestó y me sentía triste. Era posible que se marcharan, ¿pero por qué no se habían despedido de mí? 
          
          Regresé a mi piso y no hice nada durante todo el día. La inactividad me está matando de aburrimiento y debería hacer cualquier cosa, pero no encuentro energías para nada. Incluso poner cualquier vídeo en youtube me parece una tarea titánica. 
          
          Tengo un ukelele que compré con la idea de aprender a tocarlo, ¿para qué otra cosa querría tenerlo? A pesar de que aparentemente es uno de los instrumentos más fáciles de tocar, sigue siendo demasiado complicado y no avanzo todo lo que debería. Es frustrante.

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ENTRADA 27
          
          Hoy al llegar a mi casa la puerta se encontraba abierta. Afortunadamente, nada de mis posesiones materiales fue robada. Desafortunadamente, mis dos gatos han desaparecido. Han aprovechado mi despieste para lanzarse a la aventura, aún sabiendo que los gatos callejeros tienen un promedio de vida menor que los gatos de casa. Han dejado de lado la comodidad y mi amor condicional por una vida dura y salvaje en el exterior, donde tendrán que combatir cada día para poder sobrevivir. 
          
          Supe que tenía que hacer carteles y colgarlos por diversos puntos de la ciudad, pero me encontraba tan desanimado que lo único que pude hacer fue tirarme en cama y sentirme mal. Me sentí incluso peor cuando me di cuenta de que ni siquiera era capaz de llorar y había un pequeño punto de alivio, porque perderlos significaba que no tenía que cuidar de ellos nunca más. Un sentimiento egoísta y estúpido que me hacía sentir incluso peor, pero no tanto como para llorar. 
          
          Al final decidí imprimir los carteles, pero no tenía ninguna fotografía de mis gatos. No soy de sacar fotos, no me gusta capturar instantes porque todo debe fluír. No soy de pensar ni mucho ni nada en el pasado, porque es inútil. El pasado pasó y mis gasto continuaban igual de desaparecidos. Renuncié a hacer los malditos carteles porque no tenía fotografías gatos, casi como si nunca hubiera existido. 
          
          La casa se sentía vacía. Más grande y oscura y las esquinas de los muebles más rectos y propensos a golpes traicioneros. Llovía fuera y me pregunté que tal les iría a mis gatos en la intemperie. Permanecer en casa era insoportable, así que decidí buscarlos en el exterior. Armado con un paraguas y un abrigo, me lancé a las calles de aquel Santiago pasado por agua. Caminé sin rumbo fijo, sin ninguna esperanza, un golpe de viento me arrebató el paraguas y me quedé en medio de un parque con la lluvia cayendo sobre mi constantemente y me sentía patético y miserable y triste, todo a la vez. 
          
          No fue un buen día para mí.

Posthumano

ENTRADA 26
          
          Hoy fui a correr, gran alegría de que mi pierna se haya recuperado de mi ciatica. Mi plan es ir desde donde vivo hasta un lugar llamado la Ciudad de la Cultura, que se encuentra encima de un monte. Más o menos, el trayecto es de alrededor de 8 quilometros, lo cual no es demasiado para ir corriendo, pero hay mucha cuesta y esas cansan bastante. Por el momento, no he conseguido mi objectivo, y hoy no fue ese día. 
          
          No obstante, me sucedió algo particular: cuando corría por el Parque de la Alamade me encontré que allí había una sirena. No esas sirenas de cola de pescado, sino una que era más bien tipo arpía. Estaba preguntándole a la gente si había visto a su marido Cisco, con lágrimos en los ojos repartía fotografías del individuo que era mi amigo. 
          
          Me quedé un poco con sentimientos contradictorios. Es decir: ella merecía saber dónde estaba Cisco, pero Cisco se encontraba en casa de mi amiga Pascuala y había indicios de que le estuviera poniendo los cuernos. Decidí que no hacer nada era lo mejor por el momento, que quizás fuera mejor hablar primero con Cisco. En fin: me comporté como un verdadero cobarde y continúe corriendo, alejándome de la desconsolada sirena griega.

Posthumano

ENTRADA 25 DE MI DIARIO PERSONAL E INTRASFERIBLE
          
          He estado de vacaciones, por eso no escribí nada, porque cuando estoy de vacaciones lo que hago es vacacionear. ¿Qué hice aparte de eso en mis vacaciones? Pues no demasiado, para ser sinceros, ya me dejó de doler la pierna y fui a correr a la playa, un perro casí me persiguió y eso me da mal rollo desde que un día me mordió una especie de chihuahua. Ahora vuelvo a la monotonía del trabajo y trabajo es lo que hago, supongo que debería de estar trabajando, pero escribo aquí en vez de eso. No hay demasiado que contar, la verdad sea dicha.

Posthumano

ENTRADA 24
          
          Para paliar un poco el aburrimiento de estar encerrado durante esta invasión zombie, decidí ir al cine Numax (Que es mi favorito de todo Santiago). Decidí ir a lo ciego, sin saber qué película iba a ver, solo porque me apetecía ser sorprendido. Puede ir sin demasiados problemas, porque aunque sigo teniendo un poco de ciatica, ya no me hace tanto daño al caminar. 
          
          La pelícual de cuyo título no me acuerdo iba sobre un grupo de asesinos que iba a una boda para matar a unos mafiosos. El aparcamiento era en el interior de un edificio industrial, con el suelo cubierto de arena oscura y una tormenta acosando el interior a pesar de que en el exterior era soleado. Luz azulada. 
          
          Un vehículo alargado que me parecía que encajaba mejor en la exploración de la luna condujo a los asesinos al lugar en donde deberían aparcar el coche. Luego, llegaron hasta sus asientos en una barca que navegaba en un río que fluía justo al lado del lugar en donde estaban las mesas. 
          
          Antes incluso de comer, decidieron matar a los mafiosos. Al principio, la intención era no hacer daño a los inocentes, pero un nórdico (?) tuvo la peregrina idea de intentar parar la matanza. Se acercó sonriente a uno de los asesinos, que tenía una pistola en la mano, y comenzó a correr a su alrededor para despistarlo y conseguir que no le disparara. Recibió un disparo en el estómago. 
          
          Luego, para mi sorpresa, apareció Cristiano Ronaldo sonriendo y con una pelota en la mano. La dejó en el suelo y comenzó a regatear entre el caos y la violencia, con una presteza que me dejó asombrado y eso que a mí el fútbol no me gusta demasiado. Entonces me di cuenta de que quizás la película era un sueño y eso era un timo porque había pagado cuatro euros para verla. 
          
          Ya iba a protestar, cuando me di cuenta de que había una pareja besuqueándose en el asiento del frente. Eso de por si poco me importaba (nada); lo que si me llamó mucho la atención era que se trataba de la vampiresa Pascuala y mi amigo Cisco.

Posthumano

Había una vez un hombre que le encantaba soñar. De niño, tenía los sueños mñás maravillosos que te puedas imaginar: coloridos, emocionantes, absurdos, aventuras, emociones, dragones, castillos, mazmorras, grifos, cervezas, alemanes, campos, bacanales, vinos, franceses, epopeyas y mucho más. Pero cuando creció, se dio cuenta de que sus sueños continuaban siendo igual de buenos, incluso mejores. Era un hombre muy feliz que se casó con una mujer a la que hizo muy feliz, una mujer que siempre vestía de azul, incluso en entierros y funerales. Un día que paseaba de noche por la calle de una ciudad llena de delincuencia, una sombra le asaltó los sentidos desde la oscuridad de un callejón: se trataba de alguien que quería hacerle la confesión de que era su mejor amigo de la infancia, Mario, que había vuelto de la guerra después de alistarse como casi hace veinte años. Comieron percebes y bebieron champaña, lloraron, hubo abrazos y besos en la frente, promesas de amistades eternas y rollos del estilo. Una noche, llegó de improvisto a su casa porque el viaje de negocios a Turquía había sido retrasado a la semana pasada, por lo cual tuvo el placer de llegar antes de lo previsto a su casa, puesto que el viaje ya lo había hecho (fue un atraso retroactivo). Al aparcar delante de su casa, buena sorpresa se llevó al descubrir que la luz del dormitorio de su mujer estaba encendida y un coche que reconoció como el de su amigo Mario estaba aparcado delante de su casa. Se emocionó porque se imaginaba que le habían una fiesta de cumpleaños sorpresa porque aquel era el día en que había nacido hace ya un tiempo atrás.

noirdandelion

@Posthumano Ahh, con razón. Sí, totalmente, hace más sentido así.
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Posthumano

@noirdandelion Hummm, ahora que lo reviso realmente lo que quería poner era lasdjfñliasdfjñlaskdfj
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noirdandelion

@Posthumano honestamente, yo creo que funciona más el ñalsdd más que el mñás y el ñadlkfjas, no sé, una observación nada más
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Posthumano

ENTRADA 23 DE MI DIARIO
          
          Sigo encerrado en mi piso, con mis gatos perfectamente bien. Todavía queda bastante comida en la nevera, en el frigorífico y en las estanterías. Tengo para meses y quizás años, espero que no llegue a tanto. De noche, el silencio ya no lo es porque es devorado por el rumor de los muertos vivientes. Parece que a veces intenta comenzar a cantar en coro, pero no tarda nada en romperse la melodía porque cada uno de los zombies va por su lado. No hay comunión en su juntanza, están tan solos como yo lo estoy ahora. Sueños, historias y mi realidad: se mezclan cada vez más y a mí poco me importa. La vida es más divertida de esta manera.

Posthumano

Le sucedio a una persona que quizás no conocía y puede que no existiera: A su abuela le apareció de pronto una pareja que decía ser el abuelo. No lo era, claramente, pero la abuela pasaba de todo como si no le importase un pimiento. La familia hizo una intervención para tratar el espinoso tema y al final hubo intervención: hubo gritos, chillidos y demás fauna. hasta que al final se decidió echar al abuelo falso de la verdadera familia. Este no se lo tomó demasiado bien lloraba a lágrima viva y se desgarró la camisa dejando a la vista su pecho de lobo. La abuela no dijo ni mu, permaneció en un segundo plano observando la escena mientras comía patatas fritas de una bolsa de Patatotas.

Posthumano

ENTRADA 22 DE MI DIARIO PERSONALÍSIMO 
          
          Sigo con ciatica. La médico me recetó un antinflamatorio y me hicieron unas radiografías. Como la invasión zombie continúa rampante por la ciudad, decidí cogerme una baja en el trabajo y me pasó el día en casa, porque todavía no puedo andar bien porque me duele la pierna cuando camino. Así que dedico el día a jugar a videojuegos y ver series de televisión. Puedo escuchar los gemidos de los zombies en el exterior, un canto perturbador que me obliga a ponerme los cascos en todo momento. De vez en cuando, algún grito y un disparo, que estos son bastante escasos porque esto no es USA. Lo peor quizás es que me estoy acostumbrando demasiado a este tipo de vida. De todas maneras, supongo que espero que termine pronto y que podemas volver a la vida normal.