No es odiar a mamá, es odiar sus actitudes, es odiar los momentos en los que ella nos enseña a odiarla. Te amo mamá pero me gustaría mucho que cambiarás, que te cuestionaras por un segundo que hace que yo no te sienta como una madre, que dejes de echarme la culpa de todos los problemas y que me ames y lo demuestres y me hagas sentir segura en vos.