¡Hola!
Estoy cansado, ha sido una semana larga. Ayer, por un par de horas, pensé que había perdido casi 9000 palabras del número capítulo de “Esa vez…” por una falla en una memoria, que no pude resolver en Linux. Todo por extraer una memoria sin seguridad. Al final, tuve que reinstalar Windows 10 en mi laptop antigua y, casi “magia”, en menos de 30 segundos analizó los ficheros y me restauró el acceso a toda la información. Recuerden siempre extraer los pendrives con seguridad, hacer varios respaldos justo después de guardar y antes de apagar el equipo (de preferencia uno en memoria, otro en el equipo y el tercero en la nube) y, si van a cambiar de sistema operativo, asegurarse de que sus memorias usen un formato 100 % compatible que puedan recuperar fácilmente sin tener que andar cambiando de un sistema a otro (¡en especial si solo tienen un PC! Yo, por suerte, tengo varios, porque no me gusta deshacerme de los viejos y los voy acumulando para pruebas de distros de Linux y otras cosas).
En fin, lo importante. Se recuperó, terminé la corrección y el capítulo está ahora arriba. Lo programé para que se publique en unas horas, 4:00 am hora de México, así que, dependiendo de dónde estén, puede que amanezcan con el capítulo ya arriba. Así que, ¡nos vemos allí! Y me voy a descansar, que casi es medianoche y mañana hay mucho trabajo.
¡Buenas noches!