Asteria, tanta formalidad para conmigo no es necesario, háblame cómo le hablarias a un confidente, a un amigo, o a una madre; al hacerlo, es posible reforzar el hermoso lazo que nos une. Prometo que no acaparé tanto del cariño de su abuelo, pues reconozco que ustedes también merecen ser amados. Pero dime, pequeña estrella ¿cómo has estado? ¿hay nuevas noticias de las cuales deba enterarme? espero que tus travesías estén llenas de jubilo y maravillas.