gracias, gracias, yo sé que el crédito es todo mío. me he fajado muy bien criando cuatro mimados para que puedan manipular a su bonito y rudo padre. lo mínimo que merecían era tener una vida más tranquila. no si, ya lo puedo ver. / se movió un poco, permitiéndole mejor acceso al hombre.
quiero todo el tiempo, si te soy honesta… pero a veces me da miedo pedirlo. aunque nunca olvidaré la vez que te arrodillaste en medio del laboratorio para pedirme perdón. te veías tan lindo suplicándome y con lágrimas en los ojos. / una sonrisa algo altanera se posó en sus labios, los recuerdos de aquel día muy presentes en su cabeza. nunca dije que no me gustara, pero… no se, avísame. / cerró los ojos, dejándose caer contra él. vayamos mañana mismo.