SoyReinaTsukino

/ La vida parecía más tranquila desde hacía unos meses, tiempo en el que aquellos chicos que compartían el mismo hogar y vivían en su propio caos, ahora tenían sus propias casas con aquellos que amaban... O simplemente, en su caso, con aquel que se había vuelto un gran enemigo de la soledad. No lo negaría, su amor por Denji seguía intacto como el primer día, pero a pesar de haber tenido encuentros fortuitos y haber compartido hasta el mismo colchón, ellos solo habían quedado como amigos, ese tortuoso título que ya se había vuelto costumbre. Y para rutinas, la de pasear a Pochita, el demonio motosierra que, al fin, había recuperado esa adorable forma que reclamaba mimos y atención las veinticuatro horas del día. 
          
          ¡Ya estamos en casa! Pochita se entretuvo jugando con el perro del vecino. / pronunció tras cruzar el umbral, dejando al can libre de correas. 

SoyReinaTsukino

/ con cuidado, la pelirrosada tomó asiento a su lado, acariciando el suave pelaje del cachorro mientras que continuaba mirándole. al encontrarse con aquellos ócelos, la muchacha rápidamente desvió los suyos al piso, exhalando un pequeño suspiro.   Te ves lindo cuando asumes las cosas. 
Mag-reply

SoyReinaTsukino

/ una risa brotó de sus labios, apoyándose en el marco de la pared mientras contemplaba aquella linda escena.  Denji, bonito, realmente me gustaría comer algo sano y no quemado. Además, por ejemplo los pancakes que te enseñé te salen más buenos que a mí, déjame enseñarte al igual que tú me has enseñado muchas cosas. 
Mag-reply

SoyReinaTsukino

/ Mientras que Pochita había decidido darse una merecida siesta, Reina no pudo evitar que el aroma a comida quemada se introdujera en sus fosas nasales. una risa brotó de sus labios, alzándose sobre sus pies para ver el humo desaparecer por la cocina.  ¿Quieres que pidamos algo de comida? / comentó burlesca, dirigiendo ahora sus ócelos verdes al muchacho.  Mañana libramos, ¿aceptarás mis clases de cocina? 
Mag-reply

SoyReinaTsukino

/ el día había sido agotador para Reina, no por el trabajo, sino porque Makima exigió su compañía para las misiones que tenían por delante. la tensión había causado que, al llegar al departamento de Aki, su cuerpo cayera rendido en el sofá.  Nao, daría mi vida por irme de vacaciones a las Maldivas. ¿A que sí? Yo también creo que nos odia. 

SoyReinaTsukino

Me es inevitable no hacerlo, Denji. Yo... Creo que arruiné tus metas y sueños por un capricho mío. / con vagueza, terminó sentándose a su lado, sin querer dirigirle la mirada.  Esa noche me sentí muy querida, como una chica normal de mi edad. Y-yo... A veces me imagino normalidad entre nosotros, incluso anhelo flores para decorar mi habitación. 
Mag-reply

SoyReinaTsukino

Pero... Quizás pensé que dirías que fue asombroso. / terminó quedándose parada, apoyándose contra la pared.  Lamento si te presioné para ello. Jamás le contaré a Makima, s-sé... Sé que tu sueño es poder estar con ella. Yo-yo, no pasa nada, Denji, ¡estoy bien! / finalmente alzó su mirada, sonriendo con amplitud aunque de manera fingida, buscando ocultar el dolor de su pecho.
Mag-reply

SoyReinaTsukino

¿S-solo dirás eso? / una tristeza incontrolable se instauró en su pecho, terminando por apartarse y ponerse en pie. nerviosa, caminaba alrededor de la mesita de la sala, mordiéndose el pulgar con nervios.  Pa-para mí fue importante, pero sí... Lo hicimos, solo eso. ¡No tiene nada especial!
Mag-reply

SoyReinaTsukino

¡Aki te dijo que recogieras el salón! No se puede ni pasar, yo me muero de hambre y la mesa tiene mil trastes.

SoyReinaTsukino

/ ante aquel breve rompimiento del beso, Reina aprovechó para deshacerse de su camiseta y sujetador, quedando con su torso completamente desnudo ante el muchacho. no tenía unos pechos voluptuosos como Makima, pero tenían un buen tamaño para aquellas grandes manos que recorrían cada centímetro de su cuerpo.  D-Denji... ¿Te gusta? / murmuró, avergonzada. se quitó los shorts que llevaba, ruborizándose al dejar expuestas una de sus braguitas de encaje que solía llevar por si sucedía aquello.
Mag-reply

SoyReinaTsukino

/ la pálida piel de la muchacha se erizó ante aquel contacto, no pudiendo evitar dejar escapar un largo suspiro en mitad de aquel beso. desvergonzada, terminó por tirar la camisa del pelinaranja al piso, jugando ahora con la hebilla de su pantalón mientras lo guiaba al sofá. 
Mag-reply

SoyReinaTsukino

/ las manos de la pelirrosada tomaron las mejillas de Denji, acercándole a su propio rostro.  Solo... Solo haz lo que quieras conmigo, pero te ruego que no te contengas. / murmuró, dejándole ahora un casto beso en sus labios. 
Mag-reply