La pelinegra estaba en la azotea del edificio en el cual vivía la amazona, movía los pies al aire y suspiraba mientras tomaba de la botella de bourbon que tenía más abajo de la mitad.
@SoyMadieMikaelson
—Pero no tiene relevancia, es mi bebé, no el de alguien más, es mío —dijo con frustración —. Madie, te amo, te amo a ti y solo a ti.