¡Todo va de maravilla!. Ayer logré escapar del montón de papeleo que se acumulaba sobre mi escritorio y, por ahora, nadie ha venido a buscarme… espero que siga así. ¡Bingo! Supongo que por eso estoy de tan buen humor: cada vez hay más personas interesantes a las que conocer. Incluso diría que he logrado hacerme amigo del capitán, el heraldo Fatui. Y tú también has vuelto, mi amigo. Eso ya es otra buena noticia. Ahora cuéntame, ¿cómo te has encontrado? ¿Algo nuevo por contar?