Vigilaré que se cumpla. Aerea es un tesoro de nuestra casa, y yo soy un hombre que no descuida sus pertenencias. Notaré al instante si algo la incomoda, e igual que tú pendes de su voluntad, espero que atiendas sus caprichos con absoluta diligencia. La he visto aburrirse pronto de sus juguetes en Lys, Isola, y sería una pena que tal destino te aguardase a ti también, no creo que entonces pudieras seguir presumiendo de tus manos, pues no me quedaría otra que tomarlas como pago por tu falta. Aunque sospecho que el chucho de mi hermano se lanzaría sobre tus restos mucho antes de que yo terminara contigo. Parece que has llamado su atención de sabueso, pero ya sabemos que sus apetitos siempre fueron... mhm, mundanos.