Me dormí y no pude responder, te ofrezco una enorme disculpa, Kiyoshi. ¡No hay de qué! Realmente posees una magnífica voz. Ah, ¿tú crees? Te lo agradezco mucho, hago mi mayor esfuerzo porque me fascina hacer lo que amo; y eso por supuesto es la música. Claro, estaré encantado de recibir apodos nuevos. Trataré de pensar en uno para ti, pequeño. Ouh, ¿y tu dolor ya cesó? En caso de no ser así, deberías tomarte una pastilla y descansar. Sin embargo, me alegra saber que estás bien. Por mi parte, por el momento me encuentro de maravilla, estaba cansado así que decidí tomarte una siesta. Buen día, pequeño.