No te preocupes por eso, de verdad. A esas horas la madrugada suele jugarle pequeños trucos a cualquiera, así que no hay nada que disculpar. Ya buenas noches, Wynn… o buena madrugada. No había tenido el tiempo de llegar adecuadamente por acá, pero quería responderte con calma. Gracias por decírmelo; saber que desperté tu atención de una forma tan delicada se siente bonito. Y siendo sincera, a mí también me gustaría poder conocerte bien, descubrirte sin prisas, con esta tranquilidad que se siente ahora mismo. ¿Tú también la percibes? No sé… es lindo.