HEY, LUNA. Oh, ¿galletas? No puedo decidir si es más heroico salvar una ciudad o lograr que no se quemen al hornearlas. Max suena como un buen compañero. Seguro te roba menos cosas que los gatos de la cafetería que suelo visitar cuando debo comprar algo rápido en las mañanas. Si algún día vuelves a tener ánimos para hornear, podrías enseñarme tu receta favorita. No garantizo buenos resultados, pero prometo lavar los platos.