¿Solo un poco? Lo diré en tu nombre entonces, para ahorrarte el esfuerzo. No es que no me apetezca entrenar, valonqar, simplemente no todos encontramos placer en congelarnos a estas horas. De verdad que está helado. Aunque supongo que a ti te sienta bien. En cuanto a lo de tus aposentos, no estaba fisgoneando... A diferencia de otros, sé tocar antes de entrar. Y claro que puedes venir a los míos, pero podrías decírmelo antes. Me habría asegurado de estar para recibirte como corresponde, en lugar de descubrirlo después como si fueras una sombra. Si tanto echabas de menos mi voz, no tenías que tardar tanto en volver a escucharla, ¿no crees?