Mi buen Orys, guarda esa formalidad para otros señores, sabes bien que eres simplemente mi hermano, y no hay título en este mundo que supere ese lazo. No te castigues por la falta de rimas, tus manos nunca están vacías si traen noticias en ellas. Has regresado justo a tiempo, sí, el cielo hoy ha sido un espectáculo de oro y fuego, pero en los salones siempre hay lugar para un baile si el caballero es tan valiente como tú.