Insensible, cuando era pequeña me ponía a llorar cada vez que tu madre me soltaba de sus brazos o cuando tenías que irte y ya no podíamos seguir jugando. ¡Claro que sí! Aunque no sé si aguantarás leer tantas páginas, avísame y te lo entregaré sin falta.
Dime, ¿Qué lugar visitaste? ¿No me trajiste un regalote?...