¡Bienvenida seas, corazón! Lamento la tardanza en recibirte, pero mejor tarde que nunca. Yo soy Amelia; Amelia Murdock, pero puedes llamarme Amy. ¿Con quién tengo el placer?
He oído un poco de ese lugar, pero no he tenido el honor de ir — asintió — si, soy sacerdote en mis tiempos libres, espero que tu padre solo haya dicho cosas buenas sobre nosotros.
¿Cómo así? — volteó a observarle, un poco de confusión apareció en su rostro antes de volver a sonreír — pues, mi mamá y mi papá solo me quieren para planes malvados, me dejaron en un circo cuándo era bebé, soy un x-men y un sacerdote.