SHŌKOOOO. ¿Qué cosas dices? Nada de eso... Ejem, bueno, lo que pasa es que he estado ocupado con el regreso a clases, ya sabes, los alumnos todavía no se acostumbran a que las vacaciones hayan terminado y parece que nunca se les acaba la energía. El colegio va a terminar patas para arriba. Tengo que asegurarme de que la situación no se salga de control. Ahora dime, ¿cómo va todo contigo? Hay que ponernos al corriente, y de paso, me invitas ese cigarrillo que tanto quiero.