¡Victor! Qué alegría verte, hermano. Estoy segura de que Victoria está contigo ahora... y no, no es porque lo haya visto en una de mis visiones, para nada. En fin, ¡Sé muy bienvenido! Espero que tengas una estancia grandiosa. Si necesitas algo, no dudes en buscarme; estaré por aquí.