Sí, conversamos un poco y al igual que tú, no dudé en agradecer su bondad en cuanto la vi. ¡Así es, acróbatas! Nos robamos el show aquella ocasión, fue divertido ver a alguien del capitolio tratando de seguir tu ritmo matemático. ¡Por supuesto que puedes! Sé que lo harás genial, reconozco tu talento. Además, si haces las cosas bien, seguro y mi padre te asegura un puesto de trabajo, si es que quieres estar allí, por supuesto. Eres muy dulce, ven aquí, me dieron ganas de abrazarte.