[... El nuestro es un mundo al que hay que dar cuerda, pienso. Una vez al día viene el pájaro que da cuerda y se encarga de ponerlo todo en orden. En este mundo, yo soy el único, que envejece, como si dentro de mi creciera una bola blanda y pálida. Aun cuando pudiera dormir en un lugar entre Saturno y Urano, el pájaro que da cuerda seguirá ocupándose de que las cosas marchen...]
Haruki Murakami