¡Hola! Sé que no me conoces, pero me topé con tus letras y no pude evitar escribirte.
Solo quería decirte que eres una escritora increíble. Por favor, nunca dejes de escribir y jamás te rindas; tu verdadero brillo está precisamente en esa fuerza para seguir adelante. Siéntete muy orgullosa de la niña que fuiste y de la que aún vive en ti, porque ella nunca te dejó sola y hoy ve en lo que te has convertido.
Como un regalo para personas como tú —las que no se rinden—, quiero invitarte a leer mi novela: "Corazón Sin León".
Antes de que entres en ella, te dejo una pregunta: ¿Qué harías si el chico que te consuela bajo un disfraz es el mismo que arruina tus días? ¿Y si tu único lugar seguro resulta ser en los brazos del que juró destruirte?
Te presento a Annie. Ella es una cerebrito que terminó atrapada entre pompones de porrista y un caos total. Obligados a salir de su zona de confort, los chicos del instituto deben turnarse para ser la mascota del equipo: un león gigante. Y ahí empieza el drama, porque el león le robó el corazón. Es tierno, divertido y su paño de lágrimas, pero nadie sabe quién está detrás de la botarga. Annie sospecha de Alejandro Casares, el insufrible, egocéntrico y cruel capitán de baloncesto... del cual también está empezando a sentir algo prohibido. Por si fuera poco, la directora la obliga a darle tutoría psicológica a Alejandro para ganar puntos académicos.
Ella está atrapada entre un león misterioso y un chico imposible, decidida a descubrir la verdad aunque le mueran los nervios.
Un León que te hace suspirar.
Un chico que las canas te arrancará.
Una máscara que espera a ser revelada.
Y un juego del que no saldrás vetado.
Yo ya no puedo esperar. ¿Estás lista para descubrir al León? Porque una vez que entres, ya no hay vuelta atrás. Ojalá te animes a darle una oportunidad. ¡Te mando un abrazo enorme y sigue brillando!