Realmente hay veces en las que creo que no tengo suerte ninguna. Sé que publiqué que en breve empezaría a publicar de nuevo, y de verdad que quiero, pero el karma no está de mi parte. El caso es que la hace dos semanas me deje el portátil en casa de mi padre, ya lo tengo conmigo desde hace unos días, pero, claro, ni todo tenía que ser tan sencillo. Tardé un día en conseguir encenderlo y, por si no fuera poco, me saltó el antivirus. Al parecer tengo un virus y, mi querida mente ha decidido olvidarse como desahacerse de él, por lo que deberé esperar a mañana, lunes, para pedir ayuda a alguien. En el fortuito caso de que esa persona sepa cómo hacerlo, mañana público, aunque sean las once de la noche, que yo prometo que público. En el desespsmerante caso de que no sea así, tendré que llevarlo el martes a una tienda a que me enseñen a, de nuevo, el funcionamiento de mi antivirus. En ese caso, publicaré el martes. En serio, lo siento mucho para las personas que esperan. Gracias por la gran paciencia que tenéis.
Os mando un besazo gigantesco y un abrazo psicológico fuera de lo normal. Hasta mañana, queridos lectores -al menos eso espero-.