-Sabes tan bien...- Susurré desde abajo, estaba en medio de sus piernas, saboreando su placer...
-solo...solo no...no dejes de hacerlo...
Me rei al escucharla, mire hacia arriba y ella estaba ahí, tirando su cabeza hacia atrás, ahogando un pequeño gemido. Baje la mirada y seguí deborandola, sabía tan dulce...era de esos caramelos que apenas los pruebas ya tienes la boca echa agua. Abrí un poco más sus piernas, sabía que no aguantaría mucho más, sus piernas empezaban a temblar y su voz poco a poco se quebraba.
Me gusta verla así, loca por mi...loca por lo que le hago sentir...
Pasaron las horas...ella aún seguía dormida sobre mi pecho, se veía preciosa, su respiración no se podía comparar con la de hace unos momentos, ya no sabía que más hacer, llevaba minutos viéndola dormir y aún así no me cansaba, como podria cansarme? Tengo a una hermosa mujer en mi cama, de hecho tengo a MI hermosa mujer, en mi cama, desnuda sobre mi pecho, marcada con mis besos...siendo tan mía...siendo solo mía...