Lo que pasó con la destrucción del templo de Tláloc me dejó pensando...
Exigen respeto,pero son los primeros en juzgar y pasar por encima de quienes no piensan igual. No hay que ser hipócritas.
Vengo de una familia creyente y yo misma tengo mis propias creencias y dudas,pero ante todo entiendo el respeto.
Crecí con la idea de no juzgar a los demás si no quiero que me juzguen a mí. Cada quien es libre de creer en lo que quiera sin atacar a los demás.