El último vals del Gentleman
Un último acto del Gentleman, sí, no es un día cualquiera, es el final de este camino, es el final del libro.
Tal cual como se pactó desde que todo comenzó, esto iba a acabar el día que deje de tener XXII; ese día ha llegado.
Una fecha especial por la despedida del Gentleman a sus sueños que perdurarán para siempre en el libro. Aquel nombre y apellido, aquel vacío, aquel vals, aquel jardín, todo su universo, hoy se despide, aunque seguirá existiendo y viviendo en mí eternamente.
¿Qué más puede pasar a los XXII? Es una pregunta que me cansé de hacerme y que incluso hoy no soy capaz de responder. Supongo que nunca lo sabré, ya que ya no tengo XXII.
Un último vals al ritmo de los latidos de mi corazón. El Gentleman en pleno vacío dice: adiós…