— Hm, ¿quieres jugar? — su mano se deslizo por su cuello hasta alcanzar el menton de el ajeno. Sus pulgares sobando la zona casi gentilmente.
— Hablas como si esto fuese una situacion que ambos anhelaramos. —
— ¿No lo es? ah. Yo crei que si. — uno de sus dedos se presiono en su labio superior, acariciando con una sonrisa coqueta. — Siempre me ha gustado lo mucho que evitas mis avances. —
— Creo yo simplemente te gusta sufrir en general. — aparto su mano con un manotazo. Colocando ambos brazos a los costados de su cuerpo, acorralandolo en el escritorio. — Ya sabes que no se nos tiene permitido. —
— Bla, bla. No se nos permite nada, debes relajarte en algun punto. — inclino la cabeza a un costado, solo uno. Pero el cadete no tardo en notarlo. Tierno. Casi.
— No puedo relajarme si haces esto con todo mundo. — Splendid solo pudo sonreir ante ello, como si le entrego una medalla a puño abierto.
— Te dije que estabas celoso, lo sabia. — Fliqpy hizo un gesto de disgusto, cubriendole la boca con la palma. Apegandose aun mas.
— Vuelves a decir eso y de aqui no sales con esa sonrisa de imbecil completa. — El militar juraria escucho una risa debajo de la mano que le cubria los labios. Esto logro irritarlo aun mas.
— No sabia que en algun punto lograria que me coquetearas devuelta. — susurro, el aliento golpeando los dedos que apresaban su voz.