__c-coffeewriter

ㅤ ㅤ ▄▀ㅤ ㅤ ﹒⏖  SEPARADORㅤ    ◍ ⁺

Enoward51

Incluso en cama, inconsciente, a veces Mondo llamaba su nombre, cuando Ishimaru le ponía pañitos de agua en la frente para ayudarle a recuperarse...
          
          "M-Makoto... Por favor... Vive junto a mi..."
          
          Ishimaru admiraba la determinación de Mondo, le alegraba ver qué el amor había sacado lo mejor de el... Pero odiaba ver a su amigo en ese estado a causa de su propio orgullo, Mondo seguía teniendo ese defecto... Prefería morir en el intento a pedir ayuda...
          
          "No sé cómo voy a sacar voluntad de mi para mentirle a Makoto por más tiempo, bro..."

Enoward51

Makoto tenía poder de adivino, aún sin confirmar, había acertado sus suposiciones: Mondo estaba enfermo, no de algo grave, pero se había sobrepasado en su esfuerzo por darle a Makoto la mejor casa del mundo, hecha solo por el mismo... En su orgullo, terminó sacrificando su salud... Ahora tenía una fiebre alta después de días de solo cortar, lijar, planear y esculpir madera... Hasta había logrado convencer a Ishimaru de mentirle a Makoto...
          
          "N-No... Bro... Te lo pido... No puedes decirle nada a Naegi... Era mi promesa de hombre... S-Si lo haces, mi regalo ya no tendrá sentido..."
          
          "¡¡Perdiste la cabeza, bro!! ¡¿Como se te ocurre construir en pleno sol una casa tu solo?! ¡¡No era necesario!! ¡¡Debería caerte a golpes para hacerte razonar!!... P-Pero no puedo... porque el gesto es admirable..."
          
          Ishimaru y Mondo hicieron el trato... Ishimaru no diría nada, a cambio de que Mondo le pidiera un poco de mano de obra a Togami para ayudar en la construcción. Y aunque cumplió su palabra, Ishimaru no se sentía bien mintiendole a Makoto, quien en su preocupación había querido saber que había pasado con el motociclista...
          
          Mondo, aún en cama, solo podía pensar en Makoto también... Le humillaba un poco pedir ayuda... Pero Ishimaru le había ganado el argumento... Mondo al final solo quería una cosa; ver a Makoto sonreír a su lado, en la casa de ambos, con sus adorables mascotas en ella...
          
          En cama, Mondo se dió cuenta de que, lo que sentía por Makoto había dejado de ser una amistad... El quería no solo la aprobación de Makoto; quería su amor y su orgullo... Makoto se había convertido en su inspiración y en su motivo principal para cambiar... La sonrisa de Makoto... Mondo la quería solo para él... Y para lograr eso... debía construir la mejor casa para el mejor chico de su vida y corazón... aquello no era negociable...

Enoward51

Makoto estaba divagando entre ideas y posibles escenarios, lo que precisamente Kyoko y Sayaka le dijeron que no debería hacer, pero el suertudo no podía evitar pensar en su amigo, ex motociclista, Mondo, Makoto pensaba que entre ellos podía surgir una amistad, incluso algo más... Pero la ausencia de Mondo le hacía dudar...
          
          Makoto recordaba la expresión de terminada y algo violenta del rostro de Mondo, lo encontraba realmente adorable... Aunque temía decirle eso a Mondo sin recibir un golpe en la cara, pero Mondo había cambiado mucho su comportamiento y se mostraba más serio que temperamental. Makoto se preguntaba la razón de ese cambio...
          
          "¡Te construiré la jodida mejor casa del mundo, Makoto! ¡¡Es una promesa de hombre!!"
          
          "A-Aunque no lo creas, agradezco por tu amistad, eres, probablemente aparte de Ishimaru, de las pocas personas que cree en mi y en mi futuro, cuando en el pasado solo sabía destruir... Gracias, Makoto..."
          
          "No voy a defraudar la esperanza que pones en mí."
          
          Makoto y Mondo se solían ver a veces en un bar-restaurante, pero ese ya no era el caso y Makoto no veía el por qué aquello había cambiado. Makoto podía sentir que había algo que los unia, quizás el hecho de que ambos no tenían "talentos reales". Pero Makoto tenía amigos, y un trabajo de contador estable. No sabía si podía decir lo mismo de Mondo, quien debía empezar desde cero. Makoto sentía que debía apoyarlo y por eso mismo, la ausencia del motociclista le preocupaba en gran medida. Makoto miraba su celular... No sabía con quién comunicarse para saber algo de Mondo... Ni siquiera Ishimaru sabía que se traía su mejor amigo en mente ya que se había recluido en misterio...

__c-coffeewriter

¿Se abra tomado aquello con tanta seriedad? Makoto sabía que el ex motociclista era un hombre de palabra, pero que haya asumido que debería dedicarse cien por ciento a ello...
            
            Suspiró. Él entendía ese sentimiento, la presión de no querer fallar a quienes creen en ti. Mondo no solo tenía que reconstruir una vida; tenía que demostrar que la promesa de ese hombre nuevo era real. Y en ese proceso agotador, quizás había decidido aislarse. Dejar de ir al bar donde solían encontrarse no era un rechazo; era, tal vez, un intento torpe de proteger a Makoto de sus propios fracasos, o de no mostrarse vulnerable.
            
            Podía simpatizar. Pero no tolerar la amargura de no poder sostenerlo.
            
            Makoto tomó su teléfono. La pantalla en blanco era un acusador. Ishimaru no sabría nada; si Mondo se había recluido, no sería de su mejor amigo de quien abriría la boca. Un nudo de preocupación se le formó en el pecho. No se trataba solo de extrañar sus conversaciones, o de que le gustara su rostro malhumorado. Se trataba de que sentía, con esa certeza instintiva que a veces tenía, que Mondo estaba luchando solo, y que eso iba en contra de todo lo que significaba su amistad.
            
            ──¿Qué tanto traes, Mondo? ──él susurró para nadie en particular; solo a la soledad que parecia ser su aliada y opresora en ese instante──. ¿Qué puedo yo hacer?
            
            Miró las luces de la ciudad otra vez. Ahí, en algún lugar entre ese mar de edificios, estaba Mondo. Tal vez metido en algo grande, tal vez solo intentando construir una vida lejos de aquí. Ambos habían nacido sin talentos llamativos, pero Makoto había encontrado su red de apoyo, su camino estable. Mondo estaba tallando el suyo a martillazos, en soledad.
            
            ¿Cómo encontrar una grieta por la cual entrar en esa armadura sin poner al otro hombre a la defensiva? Makoto apretó el celular en su mano, antes de dejarlo sobre el escritorio boca abajo con un golpe brusco, y llevar su otra mano libre a acariciar su cien: algo debía hacer. No se quedaría de brazos cruzados.
Reply

__c-coffeewriter

@Enoward51 
            
            Makoto dejó que sus dedos se alejaran del teclado, la pantalla de la computadora llena de números y facturas perdió todo el foco mientras su mirada se perdía en el mosaico de luces de la ciudad. La quietud de su apartamento, normalmente acogedora, hoy sentía como un eco vacío.
            
            Debería concentrarme en el trabajo, se repetía, las advertencias de Kyoko sobre inventar escenarios y las preocupaciones de Sayaka resonando en su cabeza. Pero era inútil. Como un imán, sus pensamientos giraban siempre hacia la misma dirección: hacia Mondo.
            
            La imagen de su rostro, de esas cejas fruncidas y esa mirada intensa que a muchos aterraba, se materializó en su mente con una claridad dolorosa. Makoto sintió un calor tonto en las mejillas. Lo encontraba adorable, sí. En la crudeza de Mondo había una honestidad total, una falta de filtro que, para Makoto, era refrescante. Pero ese Mondo, el temperamental, el que amenazaba con puños pero cuyos golpes nunca llegaban a él —bueno, a veces—, parecía haberse esfumado.
            
            Ahora había un Mondo más serio, más distante. Una sombra de responsabilidad pesaba sobre sus hombros, ahogando su fuego característico. ¿Por qué? La pregunta zumbaba como un mosquito persistente. Recordaba la voz ronca de Mondo, cargada de una determinación feroz, prometiéndole la mejor casa del mundo. Recordaba aquel "gracias" tan torpe como genuino, que le había hecho sentir que su amistad, simple y constante, era en realidad un pilar. Algo poderoso.
            
            Pero ahora sentía duda. Una sensación amarga de estar perdiéndose algo, una inutilidad de no ver bien lo que sea que consuma el tiempo de su amigo. Y la promesa, esa hecha con tanta determinación feroz, le estaba haciendo ruido.
Reply

Enoward51

Continuemos el de Mondo entonces, tengo una idea para continuarlo de una forma más ordenada y que nos sirva para guardar de recuerdo (y que te sirva incluso si quieres usarlo en un fanfic!)
          
          Espérame unos minutos en lo que hago una recapitulación natural en forma de recuerdos en Makoto, y así le damos un reinicio a todo de manera sólida!